miércoles, 28 de enero de 2009

Ego y Narciso: el comienzo de la pintura



Los arrebatos de cólera del editorial anterior me han llevado a las fiebres de un nuevo pasaje por los infiernos. Pedro Botero me dijo que ese tipo de posesiones demoniacas eran narcisistas y que podrían ser símbolo de múltiples pretensiones. Si la actividad pictórica principalmente se funda en el mito de Narciso pensé en medio de la hoguera : qué va, que piensen lo que quieran. Igual esto solo lo leen tres o cuatro coleccionistas.

Al recobrar la tranquilidad, el doctor David Banner hace parte del imaginario, lo cual es para este blog de un atrayente interés artístico. Para el artista, los mitos son las historias verdaderas. Ese es el aprendizaje del chaman o del profeta que cada quien esta en poder de desarrollar como creador.

La búsqueda del espíritu del hombre para el artista data de la época de la existencia de seres espirituales. Basta ya de egos y de criticar a los demás... a llegado el momento de construir nuestra primera pirámide muisca.

Todo esto va a que quiero exponer a través de los próximos envíos lo que considero que pueden ser vías fértiles en la búsqueda del bienestar como fin último del trabajo creativo. Apuesto por la creación de imaginarios y pienso hacer de la imaginación y del misticismo las principales fuentes del papel político que defiendo para el trabajo artístico.

Bienvenida la pluralidad.

La dirección.

Pd.
Bogotá es mi ciudad, estoy unida a ella y a sus habitantes por medio de las aguas primordiales de mi infancia. No deseo menospreciar mi propia cultura.