sábado, 29 de agosto de 2009
Exvotos - Testigos del milagro en la imagen
¨Un ex-voto es creado cuando por medio de la oración un individuo ha recibido respuesta por medio de un milagro. Después de rezarle a un santo por un milagro de sanación, el individuo contrata a un artista local para que haga una pintura la cual es colgada y expuesta en la iglesia local como un testimonio publico de la fe del individuo y una gratitud por el milagro que va ha recibir.¨ (1)
El milagro de todos los días, colección de imágenes, link
(vía Mira y Calla)
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6 comentarios:
¡Qué recuerdos! En Barcelona restauramos algunos ex-votos pintados, muy semejantes a estos, como trabajo de clase.
Sería interesante seguir la historia del arte pictórico en estos niveles populares: evolución, influencias mutuas... es un mundo interesante, pero paralelo a la historia del gran arte.
Hola Anxo, me alegra recibir tu visita y saber que has trabajado directamente con obras como estas.
Claro que creo que tenemos una diferencia grande en el último punto y con todo el respeto debo decírtela.
Es cierto que se ha escrito una historia de un gran arte como tú lo señalas, pero personalmente no creo que exista ese gran arte en relación a un arte considerado menor.
Tu sabes que muchas de las obras que son consideradas como parte de la historia del gran arte no deberían estar allí y que en cambio la disciplinas históricas no ha valorado otras obras aun en su justa medida.
El hecho de que sepamos eso, quiere decir que la construcción histórica de los valores es subjetiva y mediada por todo tipo de factores culturales.
Es por eso que yo prefiero pensar que existen obras que pueden generar diversas emociones, de pronto en algunos casos hay imágenes producidas a través de sensibilidades más sutiles o más refinadas y al contrario otras imágenes en las que el artista buscó resaltar cierta rusticidad.
Hay imágenes que representan una época o que son el resultado de la elaboración estética de una cultura y son elevadas a gran arte.
Pero eso no implica necesariamente que unas imágenes producidas por los humanos sean superiores a otras, o que existan unas grandes y otras pequeñas.
A mí me interesa sobre todo la imagen en si y los efectos que produce, su relación con el que mira. Que una imagen que revela una gran poder haya sido considerada en el pasado o en el presente como gran arte o como arte menor como artista contemporáneo me tiene sin cuidado.
Eso no quiere decir que cualquier tontería sea arte, pero sí lo es lo que ha sido hecho con oficio, esmero, consciencia y sensibilidad. Para mi esos son los valores principales del arte por encima del virtuosismo espiritual o técnico.
Hola, Dimo, es cierto que siempre ha existido un juego mutuo de influencias entre el arte popular y el culto, pero no obstante creo que ambos ámbitos siempre se han diferenciado. Los clientes cultos y que pagaban grandes sumas han hecho encargos como la Navicella a Giotto, la Capilla Sixtina a Miguel Ángel, la Ronda de Noche a Rembrandt, etc.
Los clientes modestos han encargado escudos, armaduras decoradas, camafeos, medallones, exvotos, retratos "que se parezcan"... y muchas veces no buscaban la excelencia artística sino tan sólo un un objeto que satisfaciese la utilidad del momento.
Cierto es que los grandes talentos han creado pequeñas maravillas incluso en esos encargos "alimenticios", o que demasiadas veces, nobles y burgueses adinerados tenían la misma sensibilidad que podemos suponer para la mayor parte de los clientes "populares". Pero por norma, los grandes talentos han ido consiguiendo liberarse de encargos alienantes ("alimenticios") bien logrando éxito en los grandes encargos, bien consumiéndose en una pobreza cada vez mayor, pero pintando lo que les ha dado la gana, sin venderse. El caso de Rembrandt, quizá uno de los dos o tres mejores pintores -al menos entre los occidentales- de todos los tiempos, es la demostración de un espíritu libre, independiente, que primero accedió a la gloria y el respeto, gracias a los grandes encargos, y luego se sumió en la miseria, pero sin disminuir su enorme nivel.
Yo sí creo que existen enormes diferencias de calidad entre unas obras y otras, si bien es cierto que a una persona sensible incluso un humilde exvoto carcomido puede impactarle tanto o más que Las Meninas en un momento dado. Pero cuadros como estos exvotos hay miles; sorprende la uniformidad de estilo entre tus anónimos mexicanos y los que yo conocí en Barcelona. En cambio, el autorretrato de Rembrandt en el Thyssen de Madrid, Las Meninas, el autorretrato de Freud también en el Thyssen de Madrid, el Guernica de Picasso, la Olimpia de Monet... son cuadros únicos, que no sólo son la huella de un artista único en estado de gracia, sino que incluso entre el resto de obras de ese artista grande entre grandes son únicos.
Creo que hay una parte del aprecio a una obra o un artista que es personal, depende del "gusto" de cada uno, hasta del momento que se está pasando, anécdotas, el apego o simpatía... pero hay otra parte que podríamos llamar "objetiva", referida a la calidad artística, por la que, por ejemplo, podríamos decir que Millais supera ampliamente a Rosetti, siendo ambos compañeros de la Hermandad Prerrafaelista. Yo intento diferenciar ambos asuntos, aunque evidentemente no siempre es sencillo hacerlo.
Perdona, no sé por qué me había hecho la idea de que algunos de estos ex-votos pintados eran de México. Estaba pensando en Frida Kahlo, quizá de ahí vino la confusión.
Claro que si se pueden establecer diferencias de calidad entre unas obras y otras, pero eso no depende de un parámetro unificador para todo tipo de arte. La calidad de los resultados de una obra depende de que el artista haya o no alcanzado los objetivos fijados de antemano. Si el artista desea hacer un cuadro realista por ejemplo y en su intento no logra sino una mediocre aproximación es obvio que la obra será mala.
Pero si el artista no busca el realismo sino otro tipo de acercamiento a la representación la obra debe medirse según las intenciones que tuvo el artista. La misma obra debe dar aq entender las intenciones.
No creo que los pintores de los exvotos intentaran hacer ´gran arte¨ en los términos de calidad que se exigen al contemplar una obra barroca o neoclásica. Y no es porque esos últimos términos sean a la vez superiores a otros.
Para lo que esos artistas de los exvotos proponen, de acuerdo a un código que se puede más o menos intuir, igualmente pienso que se puede decir cuando una obra de estas es mediocre y cuando es una obra de arte, de gran arte.
Que unas obras sean de mayor calidad que otras claro que sí.
Pero no se puede medir la calidad de unas con respecto a la forma de medir la calidad de otras.
Sobre la uniformidad de estilo que se ve en los exvotos, es relativa.
Es como decir que todos los pintores flamencos del siglo XV pintan más o menos igual. De otra parte, hay también miles de pinturas barrocas anónimas y aburridísimas, es solo ir al Louvre para ver salas y salas, en las cuales la gente no se detiene más de dos o tres minutos. A mí también me aburren.
Sobre Rembrandt totalmente de acuerdo en su genialidad, comparto que sea uno de los más grandes de todos los tiempos, en lo que se refiere a pintura occidental culta.
Sobre Millais la única imagen que me ha marcado realmente es la de Ofelia sobre el lago, el resto de la obra me ha parecido menos relevante o al menos no ha marcado mi memoria. Rosetti si es muy rígido.
Interesante tu comentario, Dimo. En lo único que no comparto tu opinión es en que la intención del artista importe tanto. Al cabo de los siglos, incluso menos tiempo, llega a desconocerse. ¿Importa la intención ante la delicada factura de una pintura egipcia cuando nos enamora? No lo creo así. No soy partidario de que el "discurso" del artista deba tenerse en cuenta jamás. De ser así los duchampianos y sus libritos de instrucciones tendrían razón.
La intención, no obstante, le importa al marchante para convencer a los clientes, o al artista para dejar extasiado al que encarga la obra. Pero no va más allá. El arte está lleno de hallazgos felices, y de bocetos que al final terminan siendo obras definitivas porque el artista se da cuenta de que ese era el punto justo y seguir no era necesario ni pertinente.
Tampoco opino que la uniformidad, si bien acepto que sea relativa su apreciación, se de por igual en artistas talentosos y mediocres. El desconocimiento de las técnicas y la falta de imaginación, cultura y en definitiva talento, uniformiza los resultados. Es a eso a lo que me refiero, no al "estilo" o "temas" sino a la factura torpe, que uniformiza por fuerza.
También más abajo comparto tu criterio: los grandes museos están llenos de obras mediocres, por muy antiguas que sean: junto a los Goya, Velázquez, Van Dyck o Brueghel hay cientos de "contemporáneos de..." que sorprendentemente parecen todos iguales, sin importar de quién eran contemporáneos. Son malos y sus balbuceos llegan exactamente al mismo par de palabras mal pronunciadas. Por eso se equivocaba Beuys con su "todo el mundo es artista", porque no basta la voluntad de querer ser talentoso, es necesario ser talentoso de verdad; haber nacido con esa predisposición a aprender inteligentemente y superarse practicando que llamamos talento. Y luego, practicar, y consagrarse al trabajo, claro. Un cazador que no cace no puede considerarse cazador.
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